LEGO® SERIOUS PLAY®
Origen, propósito y estrategia
LEGO® SERIOUS PLAY®: origen, propósito y estrategia
Cuando la estrategia se queda en diapositivas, cada área la interpreta distinto. LEGO® Serious Play® vuelve lo complejo visible y conversable para acelerar acuerdos.
Aquí encontrarás una explicación clara del método y de cómo se aplica en conversaciones estratégicas reales.
¿Qué es LEGO® SERIOUS PLAY®?
LEGO® SERIOUS PLAY® (LSP) es una metodología de facilitación para ayudar a equipos y organizaciones a **pensar mejor, comunicarse con mayor claridad y tomar decisiones con más compromiso** en temas complejos: estrategia, cultura, liderazgo, innovación, alineación de equipos o resolución de problemas. Su rasgo distintivo es que transforma ideas abstractas en modelos 3D y convierte esos modelos en un lenguaje común para conversar. En lugar de depender únicamente de opiniones verbales (que suelen favorecer a quienes hablan más), el método guía a cada participante a construir su respuesta y luego compartirla, haciendo visible conocimiento que normalmente queda oculto: supuestos, riesgos y conexiones.
Es una dinámica facilitada para que los participantes sean guiados por preguntas que profundizan progresivamente; cada persona construye modelos en 3D y los usa como base para discusión, intercambio de conocimiento, resolución de problemas y toma de decisiones.
¿Cómo y por qué fue creada la metodología?
El origen de LEGO® SERIOUS PLAY® se remonta a mediados de los años noventa, cuando el Grupo LEGO buscaba nuevas formas de pensar su propia estrategia en un mercado que cambiaba rápidamente, en colaboración con actores vinculados al IMD (Suiza). Con el tiempo, el enfoque se sistematizó y se probó en entornos reales.
Una parte clave de esa maduración ocurrió a finales de 1999: el desarrollo fue conceptualizado, impulsado y gestionado por Robert Rasmussen; Per Kristiansen se integró al esfuerzo a finales de 2001, y el trabajo resultó en el lanzamiento formal del método en enero de 2002. Posteriormente, entre 2005 y 2007, Rasmussen amplió la versión original hacia un enfoque modular que facilita diseñar talleres personalizados.
En 2010, el método se liberó bajo una licencia Creative Commons, lo que permitió que la comunidad global lo utilizara y expandiera (manteniendo la protección de marca del Grupo LEGO). Esto muestra que LSP no nació como “juego creativo”, sino como respuesta a una necesidad estratégica: **pensar y decidir mejor en contextos complejos**.
¿Para qué fue creada?
LSP fue creada para cambiar la dinámica de las reuniones: pasar de espacios dominados por pocos (el clásico 20/80) a espacios donde todos contribuyen de forma significativa. En lenguaje de Robert Rasmussen, el propósito es convertir reuniones “lean back” en reuniones “lean forward”, donde cada persona participa y aporta, aprovechando la inteligencia
colectiva.
Es especialmente útil para alinear identidad y prioridades, diseñar estrategia, visibilizar riesgos, redefinir cultura y construir innovación con criterios claros.
¿Cómo funciona el método?
Aunque cada taller se diseña a la medida, LSP se apoya en un proceso repetible. El facilitador plantea una pregunta; cada participante construye una respuesta; luego explica el significado de su modelo (storytelling) y el grupo hace preguntas para comprender. Con esa base, se construyen modelos más complejos: modelos compartidos, conexiones y escenarios. Este avance gradual evita el error típico: saltar a soluciones sin haber entendido el sistema.
Rasmussen subraya que la metodología se apoya en investigación de aprendizaje y en el concepto de “hand knowledge”. En su explicación de la ciencia detrás del método, destaca que el uso de las manos activa una gran parte de nuestras conexiones neuronales (menciona 70–80% de células cerebrales conectadas a las manos), lo que ayuda a expresar ideas con más detalle y recordarlas mejor.
LSP en el diseño de estrategia organizacional
Muchas estrategias se escriben bien pero se ejecutan mal porque no se convierten en entendimiento compartido: cada área interpreta distinto o se subestiman riesgos. LSP ayuda a resolver esto porque obliga a hacer explícito lo implícito.
En un taller de estrategia con LSP, la conversación no comienza con una diapositiva en blanco; comienza con modelos que representan cómo cada líder entiende el negocio, el entorno, el valor que ofrece, las capacidades clave y los riesgos. Luego, esos modelos se conectan para visualizar el sistema: cómo se relacionan clientes, procesos, talento, tecnología, cultura y restricciones. El resultado no es solo un plan: es un **mapa mental colectivo** que acelera decisiones y reduce malentendidos.
¿Por qué es crítico que el facilitador esté certificado?
LEGO® SERIOUS PLAY® no es “poner piezas en la mesa”. Es un proceso con principios, secuencias y técnicas (preguntas diseñadas para profundizar, construcción individual antes de consenso, uso de metáforas, storytelling, escucha y diseño de un taller conectado al desafío del negocio).
Por eso, el facilitador no solo conduce: también **diseña**, por eso decimos: no existen talleres “de estantería”; el facilitador debe diseñar el recorrido con base en un entendimiento profundo del reto u oportunidad y validar su formación (por ejemplo, programas avalados por la Association of Master Trainers) con un diploma.
Cuando se improvisa, el método se diluye: el taller se vuelve entretenimiento, se fuerza consenso temprano o no se llega a decisiones implementables. En cambio, una facilitación certificada protege el estándar: diseño por objetivos, participación equitativa, rigor en el sentido compartido y cierre con acuerdos y próximos pasos.
¿Qué asegura un facilitador certificado?
Un facilitador certificado domina el método y el diseño de preguntas y secuencias. Sabe cerrar con resultados útiles: criterios, decisiones, responsables y próximos pasos. Además, la certificación conecta al facilitador con estándares compartidos. Las comunidades oficiales de facilitadores señalan que quienes se certifican pasan por más de 40 horas de
entrenamiento y quedan validados para diseñar guiones y aplicar técnicas del método en talleres, reuniones y aulas. Ese estándar protege lo que el negocio espera: claridad, alineación y avance real.
Magnitud global de la metodología: presencia internacional y comunidad
LSP se utiliza hoy en múltiples industrias y países, en los últimos 20 años se han entrenado y certificado facilitadores provenientes de **más de 40 países**, con operación y representación internacional.
Sobre el número de facilitadores certificados a nivel mundial, no existe un “censo único” público y universal; existen comunidades por regiones/países y directorios internacionales. Aun así, las comunidades de práctica suelen describir una base global que se cuenta por **miles** de facilitadores, lo que coincide con la existencia de redes regionales activas y listados internacionales. En términos prácticos, esto significa que LSP dejó de ser una herramienta de nicho: se consolidó como un estándar global de facilitación para pensamiento estratégico y conversaciones de alta complejidad.
LEGO® SERIOUS PLAY® convierte la estrategia en algo visible, conversable y compartido. Cuando se aplica con rigor, ayuda a que la organización piense con más profundidad, hable con más honestidad y decida con más compromiso. Por eso, si se va a utilizar para diseñar estrategia —una de las decisiones más costosas e importantes del negocio— vale la pena cuidar el estándar: un buen proceso requiere facilitadores formados, certificados y capaces de diseñar talleres a la medida del desafío. En LSP, el valor no está en los ladrillos: está en el método y en la calidad profesional de quien lo facilita.
Si tu equipo necesita alinear dirección, decisiones y próximos pasos, un diagnóstico breve permite definir si LEGO® Serious Play® es el formato adecuado y qué resultados concretos conviene buscar.
La idea es decidir bien, el mejor camino para tu reto.